Labor
muy compleja es intentar resumir la historia de una institución
zaragozana como es la Real Maestranza de Caballería con
más de siete siglos de existencia y
arraigada tan contundentemente en la historia de nuestra Ciudad.
Debemos remontarnos al medievo para encontrar el
origen de esta institución nobiliaria zaragozana.
En el siglo XII, y tras la conquista de Zaragoza por Alfonso
I el Batallador (1118) comienza a surgir una corriente que
influenciada por el espíritu caballeresco medieval
de Europa, canaliza la creación de cofradías,
hermandades o capítulos nobiliarios destinados a defender
sus privilegios frente a una nueva burguesía urbana
que estaba obteniendo normativas jurídicas y económicas
propias.
Es por ello, ante el poder cada vez más importante
que están obteniendo los jurados de Zaragoza, los nobles
se constituyesen en el “Capitol de Caballeros
e Infançones de la Ciudat de Çaragoça”.
No sabemos exactamente la fecha del origen, pero casi con
seguridad sería poco tiempo después de la conquista
de Zaragoza.
El documento más antiguo que se conserva es de 20
de marzo de 1291 y en él se establece un compromiso
del capitol para colaborar con el consejo y otros gremios
en la tranquilidad de la Ciudad, por lo que en ese momento
el Capitol de Caballeros está perfectamente estructurado.
Es
el siglo XV (Renacimiento) cuando comienzan
a aparecer noticias más continuadas de este Capitol
que nos demuestran su permanencia en el tiempo y posteriormente
su estructura y organización nobiliaria y caballeresca.
En estos momentos forma parte, como uno de los núcleos
más importantes, del ejército de Zaragoza, involucrándose
directamente en la defensa de los privilegios de la capital
del Reino.
Igualmente en 1457, y con motivo de celebrar festivamente
en la ciudad los acontecimientos reales (vistas, natalicios,
bodas,…), el Capitol crea la “Cofradía
de Justadores de San Jorge” con la obligación
de organizar justas y torneos en la Ciudad y honrar a su Santo
patrón.
Esta cofradía tuvo tanto éxito que llegó
a absorber al Capitol del que había surgido y tuvo
su sede en el Palacio de la Aljafería de Zaragoza.
Unas décadas después, y a principios del siglo
XVI, como consecuencia de la importancia adquirida la cofradía
de Justadores, hay una petición del Capitol de Caballeros
de la Ciudad solicitando a Fernando el Católico que
confirmase las ordinaciones por las que se constituían
en una Cofradía de Caballeros e Infanzones bajo el
patrocinio del Señor San Jorge (COFRADIA DE
CABALLEROS DE SAN JORGE).
El
24 de mayo de 1505 el Monarca aragonés
confirmó la constitución de dicha Cofradía
que utilizó como enseña la bandera con la efigie
de San Jorge y tuvo como sede el hoy desaparecido Palacio
de la Diputación del Reino, en el que poseían
altar y retablo dedicado al Santo patrono de Aragón.
Esta Cofradía estaba integrada por los Caballeros
e Infanzones aragoneses y tuvo como primera misión
la de honrar a San jorge, patrón de Aragón y
una de las principales señas de identidad del Reino,
celebrar torneos y justas en Zaragoza y organizar todos aquellos
actos religiosos y asistenciales en su calidad de cofradía.
Todo continuó igual hasta 1591 año
en que se producen en Zaragoza los sucesos provocados por
la detención y posterior fuga de Antonio Pérez,
Secretario del Monarca don Felipe II. Zaragoza se levanta
en armas ante la presencia de tropas castellanas y en defensa
de sus Fueros y la Cofradía de Caballeros de San Jorge
se alinea inmediatamente en el bando aragonés. Esto
provocó que del perdón general otorgado por
el monarca un año después, excluya deliberadamente
a caballeros aragoneses como Diego de Heredia, Martín
de Lanuza, Juan de Luna, Tomás Pérez de Rueda
o Manuel Donlope entre otros muchos, todos ellos miembros
de la Cofradía.
A partir de ese momento la Cofradía cae en un letargo
interrumpido únicamente con el reinado de don
Carlos II, quien aprueba nuevas ordenanzas y honra
a los Caballeros de San Jorge formando parte de su elenco.
Con
la muerte del último Austria se desencadenó
la Guerra de Sucesión y la Cofradía
de San Jorge, al igual que todo Aragón, optó
por el Archiduque Carlos. Tras la victoria del pretendiente
Borbón, Don Felipe de Anjou, Felipe V de España,
todos los bienes de la Cofradía de Caballeros de San
Jorge quedaron secuestrados.
No obstante, pese a este mal inicio de las relaciones, los
Caballeros de San Jorge demostraron posteriormente su lealtad
y patriotismo hacia el monarca y el Estado; y con la restructuración
de los ayuntamientos ordenada por los nuevos decretos reales,
el Concejo de Zaragoza pasó a ser gobernado por 24
regidores: 8 pertenecientes al Brazo de Nobles y 16 al de
Caballeros e Infanzones.
De esta manera la Cofradía pasó a regir los
destinos de la Ciudad de Zaragoza por expreso deseo de Felipe
V.
Los Sitios de Zaragoza de 1808 y 1809 representan
unos de los acontecimientos más importantes de la historia
de la Ciudad y la Cofradía de los Caballeros de San
Jorge no es una excepción.
El 24 de mayo de 1808 se sublevó
la ciudad de Zaragoza en defensa de la Religión, el
Rey y la Patria. Depusieron al Capital General del Ejército,
acusándolo de afrancesado y proclamaron a José
Rebolledo de Palafox Capitán General del Ejército
y Reino de Aragón.
Palafox, hijo de los Marqueses de Lazán
y cuyos ascendientes habían pertenecido durante generaciones
a la Cofradía de Caballeros de San jorge, supo canalizar
el levantamiento popular y ciudadano y muy pronto utilizó
el estamento nobiliario aragonés como clase dirigente
en la batalla.
Numerosos son los miembros de la Cofradía
que participaron en los momentos más duros de los Sitios,
pagando alguno con su propia vida. Muchos son los miembros
de la aristocracia que protagonizaron hechos históricos
en la defensa de la Ciudad. La Duquesa viuda de Villahermosa,
que ausente de Zaragoza, regresó de inmediato junto
con sus dos hijos, uno de ellos cayó prisionero de
los franceses y el otro moriría en la defensa de la
Ciudad, los Marqueses de Ariño, los
hermanos de Palafox, la Marquesa viuda de
Ayerbe, el Marqués de Tosos,
el Marqués de Santa Coloma, el
Conde de Sástago, el Barón
de la Linde, el Conde Aranda o la
Condesa viuda de Bureta que además de su labor
humanitaria arengó a la resistencia de los zaragozanos
ahorcando en el balcón de su palacio un monigote representando
a Napoleón.
La relación podría ser muy numerosa, pero únicamente
resaltar que todos ellos tomaron parte directa en
la defensa de la ciudad y fue tal su participación
que el 24 de diciembre de 1808 el Capitán General
Palafox organizó el cuerpo de Caballeros de Caballería
de los Almogáraves formado por los Caballeros Infanzones
del Reino.
Tras
la huida de los franceses en 1813, los Caballeros
de San Jorge restablecieron la actividad de la Cofradía
y en 1819 don Fernando VII elevó al rango de
Maestranza la cofradía aragonesa por su contribución
en la defensa de la Ciudad. De esta manera se equiparaba
a las otras cuatro Maestranzas existentes en nuestro país:
Ronda (creada en 1572), Sevilla
(1670), Granada (1686) y Valencia
(1690).Por tanto,como Maestranza es la mas moderna,pero si
atendemos a su origen es la mas antigua.
Terminada la Guerra de la Independencia y destruido el Palacio
de la Diputación del Reino, donde tenía su sede,
utilizaron como tal la iglesia de Santa Isabel de Portugal,
el Salón Consistorial, el Palacio de la Aduana o el
palacio de los Marqueses de Ayerbe, hasta 1835 donde
ya se fijan definitivamente su sede en el palacio de Don lope,
que fue adquirido en propiedad por la Real Maestranza a la
familia Jordán de Urriés el 24 de junio de 1912.
Don Alfonso XIII aprobó, por Real Decreto
del 14 de diciembre de 1908, que los miembros de la Maestranza
de Zaragoza pudieran utilizar como insignia de su distintivo
la cruz de Iñigo de Arista perteneciente al primitivo
blasón Real de Aragón.
En la actualidad la Real Maestranza de Caballería
de Zaragoza, es una de las instituciones más
antiguas de Aragón y como corporación
nobiliaria, además de cumplir sus fines estatuarios,
ejerce una importante labor de promoción cultural
en la ciudad de Zaragoza
Hermanos Mayores de la Real Maestranza de Caballeria
de Zaragoza
- S.A.R. el Infante D. Francisco de Paula Antonio Borbón,
hermano de Fernando VII
20 de diciembre de 1819 / agosto de 1865
- S.M. el Rey D. Francisco de Asis María de Borbón,
esposo de Isabel II
12 de octubre de 1866 / abril de 1902
- S.A.R. el Infante D. Carlos de Borbón-Dos Sicilias,
Príncipe de Asturias, hermano político de
Alfonso XIII
16 de mayo de 1902 / 11 de noviembre de 1949
- S.A.R. el Infante D. Juan de Borbón y de Battenberg,
Conde de Barcelona, padre de Juan Carlos I
2 de marzo de 1950 / 1 de abril de 1993
- S.M. el Rey D. Juan Carlos I
16 de junio de 1993
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